El tiempo pasa para mi
sin sentido.
No se quien soy
ni para que vivo.
Creí encontrar
hace tiempo mi camino
y sin querer hallé
un laberinto sin destino.
De niño soñaba
con ser grande
ahora de grande
sueño con ser niño
pero este tiempo
este tiempo sin sentido
me aleja cada vez más
de ese niño querido.
Vivo
porque tengo que vivir
pero de ninguna manera
lo he elegido.
Tampoco mi anhelo
es el morir
mi único deseo
es el no haber existido.
Y seguirá pasando el tiempo
con la esperanza perdida
y seguiré escribiendo historias
de parejas divididas
con una tenue sonrisa
en mis labios
con el llanto
de mi alma herida.
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